Días después del antes mencionado de 1477/1478

Vuelvo en mí, ya no estoy donde antes, ahora el suelo es cómodo, y ya no me duele tanto el cuerpo. Sigo sin ver bien, es como si tuviera un velo sobre los ojos. Intento mover un brazo para "quitarlo", pero no me obedece. Me duele todavía la barriga, me la miro, sigue abultada y ahora puedo verla, no hay nada que la cubra. Está llena de moratones, de muy feos hematomas: son grandes y oscuros. No sé porque tengo la barriga así, pero sé que esos golpes no son buenos. La duda me corroe. Vuelvo a dormirme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario