Antes de morir...

Sybille nació día 22 de mayo de 1455, fecha en la que empezó la Guerra de las Dos Rosas, una guerra civil que enfrentaba a los de la Casa de York, su ciudad natal, contra los de la casa de Lancaster. Querían el poder. Era de padres nobles, partidarios de la Casa de York, ellos pelearon al lado de su líder. Vivió varios años de dolor y de muerte, tenía varios hermanos mayores y algunos menores. En total eran 6 vio morir a 4, y enfermar a los otros dos. Su madre murió en el parto del último y su padre murió en la última batalla, la batalla de Towton. Quedándose sola con sus dos hermanos pequeños, Sybille tuvo que sobrevivir a nuevas tensiones sociales, hostilidades, y un mundo que no estaba hecho para una chica de dieciséis años cargando con dos más, de cinco y cuatro respectivamente.


Su vida no fue fácil, necesitaba dinero y nadie le ofrecía trabajo: era una antigua noble que había caído en desgracia, era la comidilla de todos los de la zona. Sus dos hermanos pequeños enfermaron en el transcurso de los pocos años que anduvieron con ella: tan solo 3. Ella estuvo en varios sitios trabajando: camarera de aquella época, soportando obscenidades y cosas varias, de sirvienta, soportando a un nuevo noble que había crecido con la caída de los otros, y así en una infinidad más de trabajos: llegó a trabajar en un circo, pero debido a su constantes movimientos, y la imposibilidad de llevar a sus hermanos, decidió abandonarlo.
Sus hermanos cogieron tuberculosis, al principio parecía un simple resfriado con tos, y esas cosas, pero las cosas se complicaron cuando el pequeño empezó a toser sangre, deduciendo rápidamente que eso no era un constipado, era la misteriosa enfermedad que mataba a millones de personas. Pero Sybille  haciendo gala de su enorme fuerza de voluntad y su salud de hierro, cuido de su hermano como si no fuera a morir. Desgraciadamente a las 2 semanas de haber tosido sangre, exhaló el último suspiro y murió. Sybille apenada, decidió abandonar dicha ciudad con su otro hermano de la mano, este ya tenía los 8 años y era un buen mozo, quizás en algún sitio nuevo conseguían  trabajo mejor.
Sybille con sus 19 y un hermano de 8, contaminado de la tuberculosis, pero sin saberlo, se adentraron en el Londres de 1474. Era una ciudad grande y tenía muy actividad. Consiguieron camuflarse, allí ya nadie les recordaba, y empezaron a trabajar de bufones: su hermano era elástico y saltarín y ella sabía cantar bien y bailaba muy bien, aquello que había aprendido en el circo. Se ganaban sus miserias, también alguna que otra paliza, incluso una vez para que dejarán el paz a su hermano, una violación. Al mes de estar por allí, su hermano presentó síntomas de tuberculosis: ella sabía lo que pasaba, pero volvió a hacer lo mismo: lo cuidaba al cien por cien, como si no fuera a morir. Este tardó incluso menos que el otro porque había resistido demasiado y a la semana falleció.
Sybille: sola y sin dinero, una lozana chica de 19 años, empezó a buscar trabajo, pero allí no era tan fácil como en los pueblo-ciudades que habían visitado anteriormente, por lo que el único sitio donde le ofrecían trabajo era: La Casa de Miss Marshall. Y empezó a trabajar allí, había perdido el ánimo de vida, las ganas de existir, y era una de las más pedidas en la casa. Le hacían de todo: nunca la llegaron a violar porque no se resistía, pero... Se ponían dos o tres con ella, a veces la obligaban a tragárselo todo, abusaban de ella de todas las maneras posibles, algunos incluso la maltrataban porque era la única manera de excitarse. Fue una época negra para ella. Con 21, llevaba casi dos años en La Casa de Miss Marshall, se quedó embarazada y contrajo el tifus. Sus días estaban contados, lo sabía y no hizo nada, dejó que siguieran abusando de ella, que la usaran de mala manera. Estaba de 5 meses, cuando el tifus se hizo patente del todo y fue repudiada para no enmancillar la buena reputación de La Casa de Miss Marshall. Vagó por todas partes, sin rumbo: enferma y embarazada, la gente la evitaba por la calle. Era invierno: estaba todo nevado. Cierto día ya no pudo más, cayó al suelo, sobre la nieve, cubierta como iba con solo una túnica. Seguía siendo un bocado apetitoso, por lo que varios "buenos" caballeros que pasaban por allí, haciendo guardia, al verla en lugar de ayudarla, se aprovecharon de ella: violándola y haciéndole todo lo que pudieron. Eso fue lo último que recordaba Sybille  Había llorado con la muerte de su primer hermano, con la muerte del segundo, pero había decidido no volver a llorar, y había mantenido su palabra, hasta ese día, cuando los soldados la dejaron desnuda sobre la nieve, tirada como si fuera basura, las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos, veía a la muerte cerca, que cuando cierta figura se le acercó pensaba que era la muerte, una joven vampiresa de cabellos negro y ojos todavía más. Al principio pensaba alimentarse de ella y quitarle la poca vida que le quedaba, pero Sybille a pesar de estar a punto de morir y saberlo, se agarró con fuerza a la vampiresa. Ella se la sacudió de una patada pero Sybille volvió a intentarlo. La vampiresa sorprendida por el aguante de dicha humana a las puertas de la vida, la convirtió en una de su especie. Así fue como empezaron los años de no-muerta para Sybille.

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